martes, 20 de agosto de 2019

Lecturas Indie (VIII) - La Princesa Valentina


…la niña de los ojos color de aceituna, fresca como una rama de durazno en flor, luminosa como un alba, gentil como la princesa de un cuento azul.

Imagen de Shrikesh Kumar en Pixabay 


Una Canción de James Blunt

Cada día me convenzo más de que soy un adolescente, romántico perdido, a merced de textos cuya frescura y autenticidad radica en la habilidad de sus autores para conectar con el lector y desarrollar eficientemente una historia, cualidades más que probadas y presentes en la intensa prosa de Isabel Mata y en esta adorable ficción que acabo de leer y vivir, con el gozo de todo joven lector.

Porque "Valentina" es una historia efervescente y total, en la medida que pude conquistar el espíritu candoroso de cualquier adolescente con una trama moderna, de príncipes y princesas, que busca conectar con la actualidad a través de personajes frescos y divertidos, delineados a la medida para no desafiar la tradición, pero defendiendo su propia impronta.

Aventura, romance, comicidad, son los ingredientes que componen esta historia para jóvenes que nos regala Isabel Mata, y que logra, como esas canciones de James Blunt donde lo mágico y lo trascendental son tratados con especial lirismo, producirnos una nostalgia feliz de la vida pasada junto a la alegría y determinación en el porvenir; atributos que sin duda alguna harán que los jóvenes lectores empaticen con "Valentina" y su corte de acompañantes.


Imagen de Free-Photos en Pixabay 



Fragmentos de La Princesa Valentina



El tiempo se hizo cómplice de ella y dejó caer gotas de lluvia sobre los cristales de su estancia privada para que no llorara sola. En su cabeza la discusión se repetía sin cesar…
*          *          *
Pero el corazón le latía con tanta fuerza y era tan enorme su disgusto que apenas podía evitar que las manos dejaran de temblar. Las metió en los bolsillos de su vestido y en cuanto llegó al pasillo, ya fuera de la vista de sus padres, echó a correr hasta el jardín posterior del palacio para esconderse en el frondoso laberinto artificial que separaba el castillo del bosque.
*          *          *
El sol brillaba vanidoso en un cielo claro, despejado por completo de nubes. Tras el ensayo, donde Valen procuró no mirar a Leo en ningún momento, hicieron una carrera hasta la playa para jugar un partido de voleibol y después bañarse. El agua seguía manteniendo la temperatura del verano porque el otoño se mostraba reacio a aparecer.
*          *          *
Una brisa suave inundó el salón mientras las notas musicales envolvían a los invitados. Estos aguardaban a que se iniciara el baile que debía inaugurar la princesa. Leo ofreció su brazo a la princesa Valentina para ir al centro de la pista, pero en ese instante...




SINOPSIS


Autor: Isabel Mata Vicente

Valentina es una princesa de nuestros días, del siglo XXI.
Muchas costumbres medievales han pasado a la historia, pero no todas.
¿Tú qué harías si te obligaran a casarte muy joven? Y lo que es peor, con alguien a quien deberás escoger entre un grupo de candidatos a los que ni siquiera conoces.
Es imprescindible que la princesa se case para poder ser reina y deberá elegir entre los príncipes del mundo el que será su futuro marido y rey consorte.
El acto de presentación tendrá lugar durante la fiesta de su decimoquinto cumpleaños, un acontecimiento donde sus majestades pretenden deslumbrar a toda la nobleza del mundo.
Todos en Palacio están pendientes de los detalles, aunque todavía faltan unos meses para que la gran fiesta se celebre.
Todos se sienten felices, menos Valentina.
Las fuerzas oscuras del mal la acecharán hasta incluso poner en peligro su vida, pero el amor incondicional también estará presente en la lucha.
Se enfrentará a su destino, ¿quién ganará, ella o él?


MARGINALIA: Isabel Mata Vicente. Escritora, correctora y maquetadora de textos literarios. Diplomada en Comercio e idiomas. Nació en Asturias. Ha vivido en tres faros de la Costa Brava, en Gerona. Está haciendo el curso de lectora editorial en Cálamo & Cran. Ha publicado los libros: La Vida, Maldito Poder, Diccionario gastronómico en diez idiomas, Pepeton y dos amigos extraordinarios,Pepeton y el circo fantástico, Pepeton y la boda del águila imperial, Pablo yel lápiz mágico y Cuentos para Aitor.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Lecturas Indie (VII) Mekronos

De camino a la casa de la chica de las gafas os­curas atravesaron una gran plaza donde había grupos de ciegos escuchando los discursos de otros ciegos, a primera vista ni unos ni otros parecían ciegos, los que hablaban giraban la cara gesticulante hacia los que oían, los que oían dirigían la cara atenta a los que hablaban. Se proclamaba allí el fin del mundo…

José Saramago, Ensayo sobre la ceguera

Imagen de Gordon Johnson en Pixabay 

Una lección de lealtad

Lograr la autenticidad con una novela es difícil para cualquier autor de estos tiempos. Sobre todo, cuando lo real se aproxima a lo virtual de forma tan peligrosa, amenazando al tempo narrativo con perder verosimilitud.
Hacerlo con su primera novela es todo un reto para el escritor novel, como es el caso de Gema López, quien salva esas distancias con una prosa certera y diáfana, dominando en todo momento el progreso dramático que estructura su épica de fantasía-virtual ambientada en los ámbitos peninsulares del día de hoy.
Porque así es MEKRONOS, así nos conquista la autenticidad con que su autora desgrana una historia fresca y personal, aguda; lo suficientemente próxima a nuestra realidad como para lanzarnos frente a un simbolismo diseñado expresamente para seducir al lector joven, tan necesitado de historias que coincidan con su propia experiencia y que les abran una puerta hacia la lealtad, ese rasgo del amor que tanto necesitan.
Con esta novela su autora, Gema López, logra conquistar nuestra percepción, contribuye a enriquecer el imaginario y los valores de sus jóvenes lectores, acerca nuestra experiencia a esa realidad virtual e inmediata de la que nos toca participar y ser protagonistas, con el propósito de cambiarla y hacerla mejor.


Fragmentos de Mekronos



Era una noche sin luna. Una noche de esas en las que la anaranjada contaminación lumínica era todo lo que se veía a lo lejos. El resplandor asfixiante de la ciudad se filtraba a través de la ventana de Esmeralda, que contemplaba embelesada, sentada en la cama, con lágrimas en los ojos. Apretaba las sábanas con las uñas y buscaba con toda su concentración una estrella con la que poder distraerse. A pesar de la fiebre y el frío, ella se apoyaba en el marco de la ventana abierta. Respiraba, tratando de olvidar el nauseabundo olor de su habitación, en la que llevaba un día encerrada por la enfermedad.
*          *          *
Tenía hambre. Tenía un hambre voraz. Desde que Mekronos se había convertido en un huésped en su cuerpo siempre tenía hambre. Sus padres le habían llegado a preguntar con cierta sospecha en qué se gastaba el dinero que le daban, y les costaba creer que realmente todo fuese en comida. Finalmente, Esmeralda se dio cuenta de que le salía más rentable comer en bufetes todos los días. Era normal, tenía que alimentarse a sí misma y a un dragón. Sin embargo, aunque fingía que le daba igual lo que otros pensaran de ella, debía reconocer que sí sentía un poquito de vergüenza cuando el local entero se quedó mirando. Todos lanzaban miradas de asco y cuchicheaban entre sí. Otros, se asombraban de que a pesar de comer así, la chica tuviera un físico razonablemente atractivo.
Pero había una mirada que le llamaba la atención más que las otras… Una adolescente de unos dieciséis años le lanzaba una mirada llena de curiosidad, sin ningún tipo de maldad, con sus ojillos azules. La chica tenía un aspecto angelical con su bonita cara, su piel bronceada y su pelo corto rubio recogido con un lazo. A su lado, una réplica exacta de ella pero en chico, con una mirada mucho más fría.
Por un momento, las miradas de los tres se cruzaron.


SINOPSIS


Título: Mekronos
Autor: Gema López Sánchez
"Tendrías que haberte retirado a tiempo de esto. Ahora ya no tiene remedio. TE MATAREMOS" Esmeralda era una universitaria normal y corriente hasta que conoció a Mekronos, una inteligencia artificial que ha conseguido acceder al mundo físico convertido en un tatuaje con forma de dragón. Mekronos puede convertirse en cualquier cosa y es prácticamente indestructible, pero está obligado a vivir pegado al cuerpo de Esmeralda porque es un simbionte. El mundo digital del que proviene Mekronos se llama Aicran y en este momento está siendo controlado por Metatrón, una organización secreta con sede en Madrid. La cosa se complica cuando Nargos, un grupo terrorista que tiene acceso a Aicran, amenaza a Esmeralda y a sus seres queridos. Esmeralda y Mekronos se verán obligados a tomar partido en una discreta guerra a través de los dos mundos. 



MARGINALIA: Gema López Sánchez, escritora y bloguera, ha resultado ganadora del Primer Premio de relato Metrobook, Primer Premio de relato breve I Concurso Leyendo Hasta el Amanecer (2014) y finalista en su segunda edición (2015), Tercer Premio del I Concurso de Relato e Ilustración de la Fundación APASCOVI, Mención distinguida en el IV concurso Manchonerías “Microrrelatos de los sentidos”, finalista del concurso “Pasión por Leer” de la Biblioteca Castilla-La-Mancha en los años 2013 y 2014. Publicada por primera vez en la Recopilación 2012-2014 de la Asociación Chozas de la Sierra con el poema "Renacer". Incluida en la obra Microrrelatos Solidarios de la Asociación ISEKIN y en la obra Sueños de la Editorial Ojos Verdes./ Ya se encuentra disponible en Amazon la segunda parte de esta novela Mekronos Metamorfosis.

martes, 11 de septiembre de 2018

Lecturas Indie (VI) Médium

Nosotros los que conocemos somos desconocidos para no­sotros, nosotros mismos somos desconocidos para noso­tros mismos: esto tiene un buen fundamento. No nos hemos buscado nunca, – ¿cómo iba a suceder que un día nos encon­trásemos?

 

Una novela singular y rotunda

Sin lugar a dudas Médium. Guardianes de la luz es una de las mejores novelas que me he leído en los últimos tiempos, más allá del tema que aborda la autora ha sabido crear un universo de gran verosimilitud al caracterizar con precisión a los personajes y darles una fuerza dramática inigualable, apoyándose en la estructura coral de la trama que nace de varios puntos hasta concretarse en una sola línea argumental.
LD Baena nos convence con esta historia singular no solo por lo bien elaborado de las escenas y la construcción exacta de los escenarios donde se desarrolla el argumento, también impacta por su prosa firme y traslucida, sin escollos para el lector, tan fluida que las páginas y episodios transcurren con una celeridad impactante, como si el narrador fijara las palabras en nuestra mente.
Una obra singular y rotunda, como debe ser toda novela que se precie de serlo, pues trasciende un género o temática específica; para llegar a convencernos de que el universo, ese cosmos que habita en cada ser humano, abre su espíritu a infinitas posibilidades.

Fragmentos de Médium. Guardianes de la luz


En un rápido gesto, cruzó sobre el pecho la prenda de franela para protegerse del aire y se acomodó en la arena. Lo mejor sería concentrarse en el paisaje. La playa estaba casi desierta. Así, vacía, disponía de un aire extraño de mágica irrealidad. De hecho, en aquella isla todo parecía tener un halo de cuento de hadas al que no terminaba de acostumbrarse.

*          *          *
Tenía razón: las paredes se habían agrietado, el suelo se había levantado en muchos lugares, había socavones en otros, el techo podría venirse abajo en cualquier momento... No obstante, la calma que le había transmitido el ser luminoso aún le colmaba el corazón. El miedo era impensable, inexistente...
*          *          *
Imaginó la luz del sol que le encontraría a la mañana siguiente tumbada, helada, frente a la puerta de esa casa en la que compartió tantos momentos con él.
Inspiró: dos…
Pensó en que moriría sin haber dado su primer beso porque nunca interesó a nadie lo suficiente como para acercarse a saborear sus labios.
Entonces, justo antes de su aliento final, una luz brillante que lo ocupaba todo inundó sus ojos.



SINOPSIS


Autor: LD Baena

¿Existe una realidad más allá de la que experimentan nuestros sentidos? ¿Es posible que el frío de una habitación, una canción en la radio o una conversación escuchada al azar sean señales de ese otro lado?
Toda su vida Joana ha convivido con seres, energías y comunicaciones de otras dimensiones que se ha visto obligada a mantener en secreto, algo que le ha hecho precavida y le ha llevado a protegerse de los demás. Decidida a comenzar de cero, Joana regresa a la isla de Wight para trabajar como profesora. En este lugar deberá decidir si puede o no confiar en David Cole, el fuerte y atractivo conserje del centro en el que impartirá sus clases, y establecerá una especial relación con dos de sus alumnos: Niyati, una joven que puede ver a los muertos y Edgar, un muchacho rudo y antisocial, capaz de mostrarse leal y protector.
Joana, David, Niyati y Edgar presencian una serie de sucesos paranormales que les ponen en peligro, al tiempo que descubren que hay vínculos que van más allá de la muerte; que existe una encarnizada batalla entre la luz y la oscuridad y que, a veces, sobrevivir es imposible cuando aquellos en quienes confiamos nos dan la espalda.
Médium: Guardianes de la luz es una narración fresca y moderna, de estilo cinematográfico, con cambios de personaje y escenas trepidantes que te sumergirá en un universo multidimensional en el que todo es mucho más de lo que parece. Adéntrate en esta historia con la mente abierta y descubre que la verdadera magia reside en tu interior.



MARGINALIA: Luz Divina Baena nace en 1977, en Las Palmas de Gran Canaria. Es licenciada en CC de la Educación por la UNED y Diplomada en Magisterio de Educación Especial, por la Universidad de Las Palmas. Desde el año 2002 ejerce como profesora de Educación Especial en la isla de Lanzarote. No moriré hoy es su primera novela, el relato de Eva y Marcos quienes, con la ayuda de una profesora capaz de hacerles sentir valiosos, superan grandes obstáculos y protagonizan una apasionada historia de amor. 

martes, 3 de julio de 2018

Carpe Diem (I): Violeta


¡Infancia! ¡Campo verde, campanario, palmera,
Mirador de colores: sol, vaga mariposa
Que colgabas a la tarde de primavera,
En el cenit azul, una caricia rosa!




Hace un tiempo los jardines del Central Violeta estaban llenos de esta flor... siempre que me la encuentro... en cualquier extremo de la geografía... me transporta al tiempo que recuerdo con mayor nostalgia... por ser un tiempo feliz... como lo es esa palabra en mi memoria... VIOLETA...
Hoy quiero compartirles un fragmento de mi novela El libro de Ithiel que transcurre en aquel central de la memoria y el recuerdo… y que seguro emocionará a más de un violetero… espero que la disfrutéis…




El libro de Ithiel
(Fragmento)

Acabo de darme cuenta de algo imperdonable: tanto el hombre que escribe este libro como yo hemos querido hablarte de muchas cosas, pero se nos han quedado sin decir algunas que no podríamos olvidar; entre ellas, por ejemplo, cómo es el pueblo en que vivo y dónde ocurre casi toda esta historia: Violeta.

Porque mi pueblo tiene nombre de flor: Violeta. Y entre las casas y las aceras hay muchas violetas sembradas. En los portales, en grandes macetas; en las terrazas, colgando de vasos o recipientes plásticos; en los parques, en canteros de tierra esponjosa, rodeados por lajas de piedras. Hay violetas en cada rincón de Violeta, y embelesos, buganvillas, amapolas, almendros, laureles, palmas, y otras flores, y otros árboles, que adornan las calles del central, llenas de trozos de caña machacados por las ruedas de los camiones.

A veces me entretengo mirando los muros gastados de los viejos edificios, me embarro los dedos en el musgo que los cubre, antes de quedarme contemplando cómo se mueven al viento las ramas de los helechos que brotan por encima de mí, afincados en el hueco de un ladrillo suelto o carcomido por el agua. Otras veces me pongo a contar los vagones de los trenes cargados de caña, o investigo la forma en que caen las volutas de paja quemada que traen los vientos de la tarde y lo tiznan todo.

Porque así es Violeta: pequeño y tranquilo, con el ajetreo de la zafra y los pitos del central anunciando los cambios de trabajadores, que son también las horas de irse a dormir, de almorzar los chícharos espesos de mi abuela Aurora, o comer el arroz con pollo ensopado que hace mi tía La Loca, con chicharritas y ensalada de tomates.

Tome nota usted de ello, Señor Escritor. No se ponga a inventar cosas ni a creerse lo que diga otra gente. Limítese a la verdad; y nosotros, el Ithiel de ayer y el de hoy, lo dejaremos tranquilo; para que cuente, hasta los pensamientos que rondan esa cabeza despeinada del niño o niña (de cualquier edad), que ahora mismo está leyendo nuestra historia.



MARGINALIA: Embeleso... ese es el nombre de esta flor que tanto nos devuelve a nuestro añorado tiempo de aquella infancia que solo podemos recuperar en la memoria pues ya el paisaje del lugar no es el mismo... ni el tiempo vuelve para serlo que fuimos... /El embeleso  es un arbusto trepador o colgante. Debido a la similitud entre sus flores y las del jazmín, es por lo que en algunas zonas lo llaman "jazmín azul". /Las flores crecen en espigas al final de las ramas. La especie más pura tiene unas bonitas flores azul celeste. Otras variedades tienen flores blancas y escarlatas. /Gracias a la Tita Marielena por saber cómo se llamaba la flor, y a mi prima Marilis Regueiro el hallazgo del nombre científico de la planta…

martes, 13 de febrero de 2018

Lecturas Indie (V) - La maldición de Cavielli



Como disimulaba en su presencia su aspereza acostumbrada, logró cautivarles a todos, en especial a Isabel, que la admiraba, y a su hermano, que terminó por enamorarse de ella. Como esto la complacía, tenía que desarrollar un doble modo de ser, aunque no con mal deseo.



Imagen de Loretta Rossiter de Pixabay 

Prometedora apuesta de autora indie

Llevaba tiempo queriendo reseñar este libro que fue uno de los primeros que compré y leí al iniciarme como cliente de Amazon y Kindle. Espero que la demora haya sido un acierto y este comentario motive a los lectores para conocer La Maldición de Cavielli...
Al leer la novela de Rotze Mardini he descubierto una voz muy potente dentro de la narrativa indie hispanoamericana, una voz que dará mucho que hablar por todo cuanto se presagia de su oficio en las páginas de esta primera parte de su Saga Cavielli.
La autora transciende con su oficio y estilo la clásica retórica romántica para involucrarnos en una historia llena de recuerdos, evocaciones y suspense, evocando un conocimiento profundo de la realidad que describe y un eficaz dominio de los personajes.
Entre estos últimos destaca particularmente Isabel, la heroína, una mujer centrada en su propósito de venganza pero capaz de no cerrar su vida al odio y mirar siempre a nuevas perspectivas sentimentales.
Nos alegra descubrir todo el potencial de la autora. Su talento que nos sorprenderá aún más el próximo libro que publique. Mientras invito a los lectores a conocer a esta prometedora voz de la narrativa indie hispanoamericana. 

 

Fragmentos de La Maldición de Cavielli



Tenía que pensar cuidadosamente. Aquel nombre… el pasado regresaba como una sombra. Siempre el pasado.
Qué fácil sería desaparecer, cambiar de vida, huir. Bien podría hacerlo; tendría que elaborar un plan, marcharse muy lejos, cambiar de identidad; una tarea titánica pero no imposible.
Podría hacer tantas cosas… Sacudió la cabeza. Pero entonces se dijo a sí misma que el pasado nunca la abandonaría.
No, no era ese tipo de mujer que se dejaba aminorar ante los problemas, ya había llegado muy lejos, apenas quedaban un par de partidas y el juego habría terminado, solo que ahora se interponía una pieza en su imaginario tablero de ajedrez; algo no encajaba.
Tendría que ver la forma de salir de esa encrucijada.
*          *          *
Había enfrentado su miedo. El ritual de la Ayahuasca había sido una experiencia increíble; reafirmó en su interior la idea de que la vida le regalaba una nueva oportunidad. A veces uno calla durante tantos años, que va dejando esas heridas expuestas en el alma para que le recuerden el peso del pasado, provocándose una angustia y un vacío tan grandes que resulta imposible de explicar con palabras. Era eso exactamente lo que había pasado con Zaid durante tantos años y ahora lo veía claro: temía a la felicidad.
Sintió agradecimiento a la vida por el milagro de abrir nuevamente los ojos del alma. El miedo es una trampa mortal a eso que se llama tiempo, reflexionaba en silencio. Supo lo que debía hacer en los próximos días. Había llegado la hora de redimir su pasado y el presente era la clave.
*          *          *
Zaid llamó a la puerta. Eran las doce de la madrugada: Isabel sabía lo que buscaba. Consideró la posibilidad de ignorarle y volverse a dormir, pero instintivamente se encontró abriendo la puerta. Ahí estaba él, mirándola de una forma que la hizo suya en un instante. La atrajo hacia su pecho y la besó de nuevo de aquella forma que la hacía estremecer. Zaid se abrazó a Isabel con la urgencia de retener aquel momento, la apretó contra su cuerpo y ella pudo sentir el corazón desbocado de él, mientras la empujaba hacia la habitación para hacerla suya como la primera vez.
Se dejó cabalgar por Isabel, prendiendo sus dedos de los largos cabellos negros de ella, pero siempre obligándola a mirarle a los ojos. Cuánta pasión había en aquel cuerpo diminuto, en aquella piel tan suave. Sus gemidos lo enloquecían, y ambos cayeron rendidos con las respiraciones agitadas.


SINOPSIS


Autor: Rotze Mardini
¿Estarías dispuesta a todo por atrapar al culpable de la muerte del amor de tu vida...?
El objetivo de Isabel es vengar la muerte de su esposo.
Una mujer dispuesta a todo por atrapar al culpable de la muerte del amor de su vida: Adrián, un terrateniente dueño de una finca en la jungla peruana, donde se dedicará a trazar una venganza sin límites, pero un plan en acción le traerá a sus dominios a un hombre de su pasado, quien le hará perder el control de sus emociones. Y es que a veces el amor surge inesperadamente.
Isabel se debatirá entre sus planes de venganza y una pasión desmedida por aquel hombre que regresará a su vida como una sombra del pasado.
Una historia de amor que te atrapará, y te internará en la majestuosidad de la jungla peruana, así como sus costumbres y leyendas.
Amor, pasión, odio, venganza...



MARGINALIA: RotzeMardini nació en Cusco, Perú. Desde muy niña le encantaba perderse en su mundo imaginario, era amante de las ciencias ocultas y le fascinaba escuchar las historias de su tierra. A los 23 años una tragedia familiar marcó su vida para siempre, la escritura le ayudó a mitigar su dolor. Comenzó a garabatear sus inquietudes y vivencias, primero con pequeños fragmentos de historias de su niñez, y un diario donde documentaba todos sus sueños tratando de darles un significado.
A los 31 años se mudaba a Carolina del Norte junto a su marido, empezando una nueva vida en los Estados Unidos. No fue hasta 2015 que no se atrevió a publicar la primera entrega de la trilogía Cavielli, bajo el título La maldición de Cavielli, que considera su novela favorita, posteriormente publicó otras historias dentro del género del romance, suspenso y paranormal.
Actualmente la autora se ha consolidado en el mundo de la escritura con 8 novelas publicadas, ella asegura que en sus historias siempre encuentra grandes dosis de suspenso y adrenalina. 

miércoles, 18 de octubre de 2017

EL HAMBRE DE LA PATRIA (III)


Los recuerdos solo pueden cambiar el pasado menos interesante.

No renuncio a nada,simplemente hago todo lo que puedo para que las cosas renuncien a mí.

Probablemente de todos nuestros sentimientos el único que no es verdaderamente nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida,es la vida misma defendiéndose.


Cómo cansa ser todo el tiempo uno mismo. 







Uno no escribe la vida que esta viviendo. La vida que es hoy no está acumulada sobre nuestra memoria, no es literable, por lo que volvemos la vista hacia atrás para buscar la poesía en lo remoto. Saber ser, o querer ser uno mismo, es algo incongruente con la idea del acto creador como un proceso emergente. 

La poesía, la escritura de un poema, elude toda urgencia. Su fulgor proviene, casi con exactitud, del reposo, del paladeo excesivo y prolongado de una imagen; el regusto por un verso celosamente escondido y añorado, pulido fervientemente en soledad y silencio.

La escritura de la poesía es un acto de constricción, de extrañamiento, donde procesamos y traducimos en palabras, signos, antiguas memorias, sensaciones magnificadas y deglutidas en el tiempo; para crear una unidad sensitiva de significados que nos acerque a las respuestas, o preguntas, que nos han obsesionado siempre...







Pisum Sativum: el hambre de la patria



Los hijos de la vecina crían palomas en el techo de mi casa / según la vieja Emilia, tan caustica y serena en los límites de un jardín, que fue siempre el jardín de su vida y de su muerte / cosas con plumas que son la esperanza, aladas tristezas.

Desde sus muslos y bíceps pude invitarlos a probar mi cuerpo: una magra sopa de lentejas, el rastrojo de unos plátanos en tentación, o la costra de un caldero donde abuela solía urdir natillas, con fécula de maíz y leche de coco. 

Ellos suben al techo por costumbre. Es más cómodo estar encima que debajo, y hay necesidad de pisotear mis días, machucarme el corazón para regar en él puñados de arroz, o millo, a falta de otra legumbre tan nutritiva como el chícharo, también llamado guisante, arveja. 

Llegan, como queriendo romper la luz, fraccionar el hambre de la patria. 

Pisum sativum: otra forma de decir el hambre, esa planta que sostiene a los hombres; y posee un sistema vegetativo poco desarrollado, con raíz pivotante que tiende a profundizar; solo lo indispensable, no más que el fragor de mujer en las ingles de los hijos de mi vecina. 

Uno de ellos, el albo, ha colocado un piercing en su tetilla izquierda; y la cabeza parece un nido de perdiz, corona de luz absorta, encima del grito de su madre cuando los despierta. Todo lo que hay de imprescindible en mis ojos es para que las aves vuelvan a su mano, a comer los gestos que supe acariciar, inventándome la nieve.

Pisum sativum. Nutritivo caldo de semillas que aderezo con ají. Joyas del mundo vegetal. Sus hojas forman pares de foliolos terminados en zarcillos; aretes anillados, lo mismo para dilatar el lóbulo de la oreja, que para domar estos retoños de alas que no terminan de florecerme.

El mayor, comulga su ternura, tan montaraz como la yerba, ágil para decidir cuál de mis juguetes prefiere a cambio de su boca, de un abrazo bajo la fronda de los atejes; donde nadie nos vea, entre los esporádicos sorbos de ajenjo, dar besos que abrirán las piernas de las muchachas. 

Pisum sativum: no deja de ser una docta manera de nombrar los guisantes, vulgares chícharos de salvadora enjundia para acompañar al extraño puré en los almuerzos de la escuela. Planta cuyas simientes se encuentran en vainas de entre 5 a 10 centímetros de largo; las mismas que hoy me digno a escoger para llevar a la mesa un festín de potaje, algo de arroz y huevos escaldados. 

El más pequeño viene a medrar. Nunca amó palomas, su apetito fue de mangos y ciruelas, de rústicas guayabas posadas en mi techo, para saber que los gallos dan dinero y las mujeres lo quitan, porque los gallos tienen espuela y las mujeres un sitio donde encajarlas, hacerlas sentir menos importantes.

Pisum sativum: una forma de vivir multiplicando el café, ese polvo frugal que nunca alcanza y nos ayuda a recibir el día con un trago amargo. Pisum sativum: guisante, chícharo o café. Alimento Nacional cuyas inflorescencias nacen arracimadas en brácteas foliáceas y se insertan en las axilas de las hojas; como el nuevo mundo que aparece en el pubis imberbe de los hijos de mi vecina, esos muchachos de al lado, cuya vida es rescoldo de mi hambre.

En esta tarde de noviembre, tan llena de abril como la isla, agarran mi corazón y lo echan a volar. Envían tibios mensajes, cartas que nadie va a recibir, ni a explicar, como quiero entenderlos yo, con ese amor que envidio, y acaso no merezco, como las palomas, esas cosas con plumas que vio posadas en su jardín la vieja Emilia; y son la paz, la esperanza, o la muerte.





MARGINALIA:  Las tres frases del gran Julio pertenecen, obviamente, a Rayuela, esa catedral narrativa que todos decimos haber leído pero que en realidad muy pocos lo han hecho. (¿Es obligatorio hacerlo?) Están diseminadas por los capítulos: 15, 28, 31 y 36 (Por si a alguien le interesa). /Este poema pertenece a El Hambre de la Patria (1972: Unplugged), que obtuvo el "Premio Internacional de Poesía Juan Alcaide". Otros poemas del libro pueden leerse aquí. / Detrás de este texto hay un paisaje, una sombra, un ruido que se escucha en todos los rincones y está por aparecer.  / En ocasiones uno dice palomas y quiere decir gaviotas, golondrinas, mirlos... en fin el tibio gorrión.


domingo, 17 de septiembre de 2017

Poetas Cubanos (IV): Francis Sánchez


La poesía nos hace tocar lo impalpable y escuchar la marea del silencio cubriendo un paisaje devastado por el insomnio.

El escritor debe soportar la soledad, saberse un ser marginal. Que los escritores seamos marginales es más una condenación que una bendición.

Para mí la poesía y el pensamiento son un sistema de vasos comunicantes. La fuente de ambos es mi vida; escribo sobre lo que he vivido y vivo.

Octavio Paz





Una de las voces poéticas residentes en Cuba, que me resultan más inquietantes es Francis Sánchez. Entiéndase Inquietud como la constante atención que despiertan unos versos de intensidad casi sobrehumana, cuyo esplendor cognoscitivo, y experiencia vital, estallan de continuo entre los retazos que intento preservar en mi memoria poética

También es uno de los menos atendidos (entendidos) por lo que suele llamarse crítica, y no es más que una manada de lechuzas petulantes y facinerosas, que nada entienden de poesía limitándose a envidiar con silenciosa mezquindad el don profético y desgarrador de cada palabra, escrita, dibujada, impresa, por la mano segura del poeta.

Mano impulsiva, retadora, tenebrosa, y hasta desgarrante (sí, así mismo, soltemos aquí la palabreja); que no se confina a explorar en sus textos un camino formal apenas desbrozado anteriormente por los discursos poéticos de la isla, desde el dialogo con la tradición hasta el emplazamiento definitivo de la modernidad; sino que transgrede ese espacio temporal, para aligerar su propia carga de afectos y desencuentros sensitivos, todo cuando aqueja y lastra su experiencia.

Poeta que sobrevive sin artificios ni florituras, que llega por su propio valor al enfrentarse al miedo y a la palabra, a los silencios que la humanidad tiende a colocar en su camino, para acallar el canto desgarrador de su alma herida, dilatando la muerte.

A esto nos conducen los versos de Francis Sánchez, a un combate total entre la imagen del Albatros en Baudelaire y el espacio contenido en los laberintos formados entre El Cementerio Marino de Valery, o La Tierra Baldía de Elliot. Sin apartarnos del reclamo impuro de Altazor o de la escapada lírica de Rimbaud. Legándonos una figura retórica intangible, no identificable con algún sujeto en particular, sino que multiplicada en la negación de su propia existencia.


Hoy visito su casa literal. 
Hoy invito a leer su poesía. 
Hoy comparto su titánica experiencia.



SI PUDIERA COMO TÚ, JUANA



¿Cuál guirnalda espera la sabiduría humana
si ve la que obtuvo la divina?
J. Inés de la Cruz

¡Pero no me preguntes lo que duerme
bajo el sudario de la sombra muda…!
J. Borrero

Si pudiera como tú, Juana, bañarme todo el tiempo
en la inmanencia del azul, contemplar que se callan
los orbes del reposo.
Si cargara bajo mi piel efímera, como la rueda de
un molino ese anteojo que se alarga a través del
silencio. Y si hurtara mínimos bordes a los sueños
—praderas donde persigues pirámides solares
devenidas en coros—, si una sombra, al menos una
supiera pasar por el hueco de mi mano.
Pero no. Debo expirar todavía más.
Fui capaz de huir dejando desamparadas las luces que
me agigantaron contra la pared del fondo.
He recogido los brazos en la cruz, torpe, alrededor
del himno y el escozor que otros merecían.
Eludí el desfile portentoso de los fuertes.
No alcé mi cabeza, en bandeja de plata, para brindar
por la victoria.
En la exacta ordalía de cada vuelo encuentran los
elegidos mi grano de rigidez.
Si pudiera lo apostaría todo. Mi ventana, y con
ella el tiempo de un Dios escandaloso. Todo.
Cuando era solo una niña, y aleteando siempre en
un mismo rayo invisible esperabas con quien permutar
las palmas de las manos, tus cabellos, tu pecho,
un signo frágil como el aire…


MÚSICA DE TRASFONDO


No grites desde lejos, Alejandra, vas a intentar sin querer un lazo con tus párpados, para levantar la aguja del disco.

Nuestra huella de agua sobre la mesa está sobreviviendo al rostro. Acércate desde adentro con toda la rabia de lo que no nos pertenece.

A esta hora vaciaré en el polvo de las cortinas mis carnes negras como cien pájaros volando, y tendrás que enseñarme una acequia entre las uñas de doble raíz. Una perversa estrella de lata entre los cabellos sin peinar, así de fácil, algo por lo que valga la pena mentir, y buscar el fiel de una balanza en el silencio puro como vidrio molido. si no se te ha rajado la mano al tomar las piedras de mis ojos, deja fluir esa música vegetal, vamos a girar en un solo paso hasta que se nos abra la vergüenza y podamos caer libremente en los contornos, un oscuro óxido a través del deseo, sin miedo a no tener qué ámbar rayar con nuestro dolor, qué explicaciones ponernos para salir del baño a la sala, al azúcar en el café, a las miradas de los perros, y yacer desahogadamente entre esos almohadones como aves domésticas.

Deja que la aguja del silencio se deslice por la isla de nuestra lengua.

Aparta tus ojos de tu mirada propia, atiende a esta navaja que gime y se enrosca entre tus pies fríos.

Porque es un animal venido de este mundo, debes andar y decirle a todos que crees en los milagros por omisión. Míralo. Déjalo jugar con los restos de aquel velero, cómo respira a través de mis poros y mis manos vacías.








MARGINALIA: Francis Sánchez Rodríguez (Ceballos, 1970). Tiene publicados los siguientes libros de poesía: Revelaciones atado al mástil (Ed. Ávila, 1996), Antología cósmica de Francis Sánchez (México, Frente de Afirmación Hispanista, 2000), El ángel discierne ante la futura estatua de David (Ed. Vigía, 2000), Música de trasfondo (Ed. Ávila, 2001), Luces de la ausencia mía (Premio «Miguel de Cervantes de Armilla», España, 2001), Un pez sobre la roca (Ed. El Mar y la Montaña, 2004) Extraño niño que dormía sobre un lobo (Ed. Letras Cubanas, 2006), Caja negra (Ed. Unión, 2006), Epitafios de nadie (Ed. Oriente, 2008). Con su libro Llamadme Libertad, (Neo Club Ediciones, 2017) obtuvo el Premio Dulce María Loynaz 2016, convocado por el Club de Escritores Independientes de Cuba (CEIC), Neo Club Ediciones y el proyecto conjunto Vista-Puente de Letras.



Entrevista a Francis Sánchez