lunes, 7 de marzo de 2016

EL HAMBRE DE LA PATRIA (I)



El niño de la mochila azul



Qué te pasa, chiquillo, que grave inquietud hay en tu mirada, mientras escuchas pasar la lista y él no está presente, se lo llevaron el mar y su silencio, las horas que nunca estuvo a tu lado.

Qué dolor, qué olvido es, niño profundo; dónde está tu libro de saber historia, el cuaderno de teoremas y raíces triangulares, donde dibujas un corazón pequeño, hoy que nadie se asoma a la ventana, ni grita que ha visto un ángel o una mariposa posada en el recuerdo.

Qué te pasa, chiquillo, que guardas en un bolsillo la mitad de tu merienda, los postres de anís y mantequilla. El viejo arlequín de los espejos no puede empinar su papalote, ni fugarse a lo profundo del río, cuando llegan los aguaceros de octiembre; y estás más solo que la una, que las dos, que las tres y que las cuatro.

Qué silencio baja por el asta de la bandera, niño azul y remoto. Qué circo no asoma en la plaza; qué viernes volverá, para lamer el helado de siempre derretido encima del uniforme, mitad chocolate y mitad menta.

Qué cerca podrás brincar, para no estar en la última clase, ni saludar al triángulo sin estrella, profundamente carmesí, de un rojo extraño, que ya no es el mismo, como tampoco lo has sido tú durante este poema, mientras chupas una semilla de mango, y te detienes a lanzar piedras al tamarindo, a la catedral, a los techos del hambre y el mundo.

Quien podrá borrar la torpeza de tus ojos, el secreto de un beso junto al arcoíris, antes que el río creciera, y se llevara consigo tus recuerdos del abuelo pensado en España, los mejores juguetes de tu amigo, su cómplice silencio al mirar las estrellas.

Qué te pasa chiquillo, que te pasa, si casa y escuela parecen lo mismo, y no puedes hablar en la primera persona del plural, no tienes a nadie, que avive el sueño del camino al colegio, o te sorprenda al voltear la esquina con una nueva especie de árbol.

Para qué vas a volver si él ya no te espera.
Para qué regresar si eres nadie.







MARGINALIA: El Hambre de la Patria (1972: unplugged)